Celebrar 50 ediciones del CIMASUB es también mirar atrás y reconocer a quienes hicieron posible que esta historia comenzara y siguiera creciendo durante medio siglo. Esta sesión reservará un momento muy especial para rendir homenaje a las personas pioneras, colaboradoras y veteranas que, con su trabajo, dedicación y pasión por el mar, han construido una parte esencial de la historia del festival.
Como parte de este reconocimiento, se proyectará un cortometraje creado especialmente para la ocasión, un recorrido emotivo por la memoria del CIMASUB y por las personas que ayudaron a convertir una iniciativa nacida hace 50 años en un festival que continúa vivo, creciendo y transmitiendo su amor por el mundo submarino a nuevas generaciones.
Durante este medio siglo han cambiado las cámaras, las técnicas de grabación, los formatos y también muchas de las personas que han pasado por el festival. Pero hay algo que se ha mantenido: el trabajo de quienes, edición tras edición, estuvieron detrás de las proyecciones y de la organización para que el CIMASUB pudiera seguir adelante.
Entre ellas ocupa un lugar muy especial Francisco Pizarro, Paco, fundador del CIMASUB y una de las figuras fundamentales de las primeras décadas del festival. Paco, que ya no está entre nosotros, estuvo estrechamente ligado al crecimiento y desarrollo del certamen, dejando una huella imborrable en su historia.
Junto a él, otras muchas personas veteranas fueron también protagonistas de este camino. Personas que, con su dedicación, ilusión y compromiso, ayudaron a construir lo que hoy es el CIMASUB: Regina González (Viuda de Paco Pizarro); Javier Herrero y Mª Jesús Aristeguieta; Arantxa Urtiaga (Viuda de José R. Viles); Alfredo Kauffman y Puri Moreno; Jesús Insausti y Arantza Zubizarreta; Borja Inza e Itxiar Arratibel; Jesús Casal y Consuelo Jaurrieta; Nano Cordovilla y Elena Gallego; Jesús Castillo y Montse Rodríguez; Patxi Díaz e Ione Fernández; y Juanma Cousillas.
Todas ellas contribuyeron, de una u otra manera, a mantener vivo el festival durante sus primeras décadas. Horas de trabajo, colaboración y muchas tareas que no siempre se ven, pero que resultan imprescindibles para que un evento como el CIMASUB pueda salir adelante.
Este homenaje quiere ser, sobre todo, un reconocimiento a esa labor y a todas las personas que fueron tomando el relevo a lo largo de los años. Porque la historia del CIMASUB no se explica únicamente a través de las películas proyectadas, los fotógrafos y cineastas que han participado o los premios entregados. También se explica a través de las personas que estuvieron detrás y que hicieron posible que el festival continuara creciendo.
Cincuenta años después de aquella primera proyección, el CIMASUB sigue acercando el mundo submarino a miles de personas y contribuyendo a que nuevas generaciones descubran la riqueza de nuestros océanos.